Pandas
El panda
gigante es un insaciable devorador de bambú. Un ejemplar medio
se pasa la mitad
del día comiendo-literalmente: 12 de cada 24 horas-y hace sus necesidades
docenas de veces al día. Hacen falta 12,5 kilos de bambú para cubrir las
necesidades alimenticias diarias de un panda gigante, que arranca ansiosamente
los tallos con los alargados huesos de sus muñecas, usándolos a modo de
pulgares. Ocasionalmente también comen pájaros o roedores.
Los osos
panda sólo se encuentran en estado salvaje en remotas regiones montañosas del
centro de China. Allí las elevadas plantaciones de bambú son frescas y húmedas,
como a ellos les gusta. En verano pueden ascender hasta los 4.000 metros de
altitud para buscar su alimento en las laderas más altas.
Es habitual
ver a los osos panda comer relajadamente sentados en el suelo,
con sus piernas
traseras estiradas hacia adelante. Aunque den la impresión de ser sedentarios,
trepan a los árboles con gran habilidad y son excelentes nadadores.
Los pandas
gigantes son animales solitarios. Tienen un sentido del olfato muy
desarrollado, que los machos emplean para evitarse entre sí y para encontrar
una hembra con la que aparearse en primavera.
Únicamente
quedan unos 1.000 pandas gigantes en libertad, y quizás otros 100 que viven en
zoos, donde siempre es una de las atracciones más populares. Mucho de lo que
sabemos sobre los pandas proviene de la observación de los ejemplares en
cautividad, ya que sus primos de las montañas chinas son esquivos y raros de
ver.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario